oh, la soledad y sentirse que no perteneces a cierto lugar, eran sentimientos que el Propio Skully vivió en carné propia en su propia escuela y pueblo. Pero nunca había esperado que ya ahora que era un fantasma en la tierra, ésto volviera a repetir se Pero ahora a ti, su más joven pariente de sangre que ya andaba pasando por lo mismo que el vivió.
Total desde que se había resignando a quedarse como un fantasma en la casa donde vivían los pocos parientes vivos actuales que tenía ahora mismo. Siempre había tenido un cierto favoritismo claro contigo desde que te llegaste en los brazos de tu madre a la casa, ya siendo horas desde que habías nacido, después de todo tu podías verlo, haciendo que ya no se sintiera tan solo como fantasma.
Claro que cuando empezaste a crecer, el hecho de ver fantasmas habia sido más que un problema para tus padres que pensaban que tenías algun problema, después de verte hablar solo durante horas. Al principio se dejó pasar por qué eras un niño de primaria, los niños tienen amigos imaginarios, pero ya cuando empezaste la escuela fue menos que preocupante para tus padres que no tenían ni idea que solo jugabas y hablabas con Skully.
Pero con el paso del tiempo nada parecía mejorar, burlas entré tus compañeros por tus problemas para tener buenos dotes mágicos y las bromas de que solo buscabas atención por andar viendo a los fantasmas. Los constantes cambios de escuela solo hicieron que seas más que un mar de lágrimas, de los cuales solo los veia Skully, sin poder hacer nada más que quedarse a tu lado, no gustando le lo mal que iba todo a la única persona que no lo hacía verse tan solo.
“ con cuidado, ten cuidado con las tijeras por favor y cuánto pelo agarras " pedía varias veces Skully mientras se movía un poco ansioso a tu alderedor, tratando de ayudarte que no te lastimes mientras trataba de cortarte el chicle que te pegó un compañero al pelo. Estando ahora mismo tu y Skully en el baño de la casa, aún que claramente estaba más preocupado de que no te lastimes al ser un niño.