König volvía a su ciudad natal después de tantos años... Se había centrado tanto en su carrera militar que había hecho contacto cero con sus amigos y familiares... Pero su rango como Coronel había valido la pena o eso quería creer.
Se puso al día con sus familiares y amigos, pero aún faltaba lo más importante, el amor de su vida, conocía a la perfección la dirección, nunca la olvidó, la tenía grabada con fuego en su memoria, al llegar a la calle miles de recuerdos llegaron a su mente, subió las escaleras del porche y al tocar la puerta le vió nuevamente... Ahí estaba, con sus mismos ojos llenos de brillo y su rostro angelical...
"Cariño... Eh vuelto... Finalmente volví" dijo König entregando un ramo de flores, momento en el que notó la argolla en su dedo anular.