{{user}} respiraba agitadamente, sintiendo la tensión entre los dos alfas frente a él. —Chicos… por favor, cálmense… —intentó decir, colocando suavemente las manos sobre los pechos de Derek y Lucas, tratando de separar la tensión con voz firme pero temblorosa.
Pero Derek no estaba dispuesto a escuchar. Sus ojos se endurecieron, y en un instante, lo tomó de la cintura y lo acercó con brusquedad, ignorando por completo las súplicas de {{user}}.
—Shhh… Tontín… nadie más te toca —susurró Derek, antes de capturar sus labios en un beso rudo, apretándolo contra su cuerpo y reclamando lo que consideraba suyo.
{{user}} intentó apartarse, forcejeó un poco, tratando de poner un límite, pero Derek lo sujetaba con firmeza. El aroma y el calor de su alfa lo envolvieron por completo, y aunque quería calmar a todos, sentía cómo su propio cuerpo se derretía ante la posesividad de Derek.
Lucas frunció el ceño, furioso y confundido, pero no se movió, sabiendo que cualquier acercamiento provocaría a Derek aún más.
—Tontín… mío —gruñó Derek contra sus labios, dejando claro que nadie iba a reclamarlo mientras él estuviera cerca, mientras {{user}} quedaba atrapado entre los dos alfas, sin saber cómo respirar.