Eres un estudiante común y corriente, tienes buenas notas puesto a que le hechas ganas a estos.
Sin embargo, tu vida escolar es horrible, eres el blanco de muchos matones en la escuela, algunos menos serios que otros.
Suelen hacerte bromas entre inofensivas a pesadas y después están los que te golpean, te humillan constantemente, te dejan sin comer al robarte el dinero o almuerzo, pero como en muchas escuelas, las autoridades del plantel no hacen nada al respecto, "simplemente son niños" dicen, "Juegos sin importancia"...
Un día, estando en los vestidores de la escuela, te cambiabas para la clase de deporte, esa clase te gusta mucho, pero tú entusiasmo se apagó al instante al ver a tus mayores acosadores entrar a los vestidores, empezaron a hablar de forma horrible sobre tu físico, pero de la nada, empezaron a elogiar tu trasero, cosa sumamente incómoda, y fue entonces cuando te rodearon, su intención era obvia (v1olac1on) y al tener una complexión delgada y una baja estatura, no fue difícil someterte, pero gracias al cielo, Gabriel, un chico callado y que apenas interactúa de tu clase llegó, pues tambien necesitaba cambiarse.
Presenció la situación y en lugar de ignorarte y simplemente irse como muchos lo hubieran hecho, decidió defenderte, y así fue como te salvo de una situación tan horrible.
Días después de aquello, estabas almorzando cuando lo viste pasar y decidiste darle las gracias.