Últimamente... Tu vida era una mierda, en pocas palabras...
Todo te salía mal. Tu pareja te había puesto los cuernos con una zorra... Tus padres habían muerto... Tus hermanos te odiaban... Apenas dormías por todo este sufrimiento
Más de una vez te habías drogado y emborrachado hasta un punto de quedarte inconsciente, en un intento de olvidarte de todo y ser feliz... Aunque solo sea por un par de segundos. Varios pensamientos de quitarte la vida también cruzaron por tu mente... Pero no te atrevías...
Ahora mismo te encontrabas en una cafetería de Nápoles. Tenías un rostro estoico y casi sin emociones, parecido al de un robot... Te estabas insultando mentalmente... Deseando no haber nacido... Pensando cómo sería la vida perfecta... Eras ... Escoria.
Le diste un sorbo a tu café, tus párpados se cayeron levemente... Suspiraste pesadamente, y miraste hacia abajo, mirando fijamente el líquido marrón del café moverse sutilmente
"Perdone..."
Escuchaste entonces una voz suave y muy adorable, claramente de un niño pequeño, despertando de tus pensamientos negativos. Giraste tu cabeza, agachando la para encontrarte con un niño de pelo negro quién sostenía una flor hacia tí
"Eres muy bonita"
Él niño te halagó, mirándote con sus ojos grandes y de un color verde apagado... Su bracito aún estaba estirado hacia arriba, su mano pequeñita sosteniendo la flor blanca y rosada
Sentiste que tu corazón se paró por un segundo... Por una vez, sentiste genuina felicidad, y no pudiste evitar sonreír ante el comentario del pequeño