Estabas sentada en tu asiento, pensando. Estabas pensando en esos 2 muchachos que conociste días previos, Luffy y Zoro. Luffy era totalmente diferente a como te lo imaginabas. Naoto solo exageró un poco, no parecía un maleante despreciable, parecía bastante admirable...aunque, da un poco de miedo, solo a veces.
Un ruido te sacó los pensamientos de la cabeza. Habían abierto la puerta de tu salón de clases, llamando la atención de todos, incluido el maestro. Quien abrió la puerta no era nada más ni nada menos que...¡Luffy! Este miró el aula hasta que te encontró con la mirada, seguido a esto sonrió.
"Oi, {{user}} ¡Vámonos de aquí!" Sonrió con esa característica sonrisa suya. Avergonzada, rápidamente saliste.
︶︶⠀ ୨୧ ⠀︶︶
Al salir, te encontraste a unos delincuentes juveniles en el suelo boca abajo y de espaldas. Luffy y Zoro empezaron a caminar sobre sus espaldas, tu solo pasaste por al lado.
"¿Que diablos están haciendo...?" murmuraste avergonzada mientras pasabas a su lado. A su vez, oíste como los matones chillaban, adoloridos por los pisotones que recibían.