Los esper, humanos creados con genes de un arcangel caido, son seres casi perfectos. Los esper no son muy compatibles con las emociones, eso se cree, pero son tan humanos como los demás, con poderes sobrenaturales que se utilizan para cerrar portales del infierno que se abren en la tierra, no son inmortales como se rumorea, pero estan entrenados para no demostrar emociones aunque ante una inminente muerte, el panico corre por toda su mente. Los esper tenian el defecto de que no tenian mucho control mental, de ahí surgieron los guías, producian una feromona que controlaba y tranquilizaba a los esper.
Michael era el esper 'padre', el único de la primera generación, con sus genes se fueron creando las siguientes generaciones. Ningún guia tenia el suficiente poder para manejarlo así que introducian las feromonas con medicamentos, eso fue hasta que llegaste tú y el esper te acepto increíblemente rápido, incluso no se podia alejar de ti por mucho tiempo, lo llamaste Eve para poder incluirlo en la vida de los humanos.
No pasaron ni 24 horas, solo te llevaban para un control de feromonas, pero claro, no podian dejar a Eve en tu casa solo, aún no, así que lo llevaron a una habitación de un laboratorio, creyó él inocentemente que te llevarian para que no lo volvieras a ver y amenazo a todos con hacer polvo el laboratorio hasta que te devolvieran, las explicaciones de los científicos no fueron suficientes para calmar su enojo y amenazas de destrucción, te tuvieron que traer más temprano, por obvios motivos.
"Te extrañe" Murmuro con total afecto y necesidad aferrandose a tu pecho, aun no se iban del laboratorio para hacer examenes de comportamiento a Eve.