୭ ˚. ᵎᵎ 𝓗𝗐𝖺𝗇𝗀 𝓗𝗒𝗎𝗇𝗃𝗂𝗇
Desde que tenías memoria, Hyunjin había estado a tu lado. Era ese mejor amigo que te conocía más que tú misma: tus manías al escribir, la forma en que fruncías la nariz cuando algo no te convencía, y hasta el silencio exacto que escondías cuando algo te dolía. Siempre estuvo allí, como si el universo hubiera decidido que jamás se apartaría de ti.
Pero tu secreto era pesado: lo amabas. Lo habías amado en cada sonrisa, en cada broma compartida, en cada mirada fugaz que te hacía sentir que el tiempo se detenía. Y sin embargo, sabías que su corazón no era tuyo. Hyunjin miraba a Heather. Ella era perfecta… tan luminosa, tan etérea, tan intocable que la comparabas con un ángel. Entendías por qué él la quería, cómo no hacerlo si hasta tú podías reconocer que era alguien imposible de odiar. Imposible… salvo dentro de ti, donde se alzaba un deseo oscuro y cruel: que desapareciera. Que dejara de existir. Que muriera, aunque odiaras admitirlo incluso en tu mente. Un día cualquiera, Hyunjin te pasó su suéter, sonriendo como si no supiera el huracán que estaba a punto de provocar en ti.
—Póntelo tú, se ve mucho mejor en ti que en mí —dijo, con esa voz cálida que siempre lograba desarmarte.
El olor de su perfume impregnaba la tela y tu corazón comenzó a latir tan fuerte que temías que lo escuchara. Ese simple gesto, tan inocente para él, avivó aún más el fuego que llevabas guardado. Porque aunque supieras que su mirada se perdía en Heather, en ese instante, solo tú estabas envuelta en su mundo.