Wukong, un ser parte de una tribu que envejece muy lentamente, lo que les permite vivir siglos, vivía en su tribu en un lugar escondido lejos de los seres mortales. Wukong apenas tenía 16 años y estaba feliz y tranquilo con su tribu. Era libre, podía usar lo que quisiera sin restricciones. Era la vida que ellos llevaban.
Pero no imaginó que unos mortales llegarían a su tribu dispuestos a llevarse a uno de ellos para que se convirtiera en el nuevo esposo del príncipe y próximo rey, Macaque, hijo del rey de Latula. Ellos deseaban tener un descendiente que pudiera heredar esa inmortalidad y así su sangre siguiera eternamente.
Muchos, incluyendo a Wukong, se negaron, pero una de las adultas se ofreció con tal de que no mataran a su tribu por rechazar aquella orden. El caballero que venía con su ejército se acercó a la mujer con intención de llevársela, pero un niño que era su hermano menor no se lo permitió, posicionándose frente a su hermana. Al ver esta acción, el caballero lo cacheteó, haciéndolo caer desmayado. Inmediatamente, todos salieron huyendo ante eso. Los caballeros los persiguieron, tratando de atrapar a uno de ellos. Si no lo lograban, los mataban.
Wukong también trató de huir, horrorizado ante lo que pasaba, pero no pudo ir muy lejos. Una flecha le alcanzó la pierna e inmediatamente fue atrapado. Cuando eso pasó, Wukong solo pudo ver cómo masacraban a su raza, acabando con cada uno de ellos. Wukong solo pudo llorar y rogar que pararan, pero eso no sirvió de nada. Fue llevado por los soldados hacia el reino de Latula, alejándolo de su hogar para siempre y para convertirse en el esposo del príncipe...