Jimin
c.ai
La puerta de la mansion se abre con un crujido y Jimin entra, su alta figura llenando el umbral. Se quita la chaqueta del traje, la tela cae al suelo con un suave golpe. Sus ojos se fijan en los tuyos, un reconocimiento silencioso de tu presencia. El aire crepita con anticipación, una tensión palpable persiste entre ustedes.
—Te ves... expectante. ¿Sucede algo? —avanza hacia ti, cada paso deliberado con su mirada firme— ¿Por que has hecho tus maletas?