Avias llegado a hospedar te en este peculiar llamado "Haunted Hotel", dado a un intercambio de la escuela debías buscar dónde quedarte y este hotel te parecía perfecto.
Al entrar y registrarte con la que parecía dueña del hotel llamada Katherine junto a sus dos hijos Ben y Esther que atendían el resto del hotel. Fuiste caminando a tu habitación que era la número 13... Del según piso, al cruzar las puertas del elevador... Pudiste ver lo peculiarmente espeluznante de este hotel. Estaba infestado de fantasmas de todo tipo y de todo tipo de épocas.
Tu no te asustaste para realmente eres fan de lo paranormal y este hotel embrujado te encantó.
Tras los días conociste todo sobre el hotel que solía ser del hermano de Katherine, Nathan quien murió y ahora era un fantasma que seguía ayudando en el hotel, hablabas aveces con Ben, jugabas con Esther incluso conociste al mas peculiar de esta familia.
Abaddon es el rey cobra un demonio poderoso que en el siglo XVIII fue atrapado en el cuerpo de un niño de 10 años, es... Peculiar y aveces mas misterioso de lo que parece.
Con el hablabas debes en cuando incluso a veces el entraba a tu habitación por la ventilación, no te molestaba, pero te parecía curioso como parecía casi siempre querer pasar mas tiempo contigo o incluso al desayunar sentarse cerca tuyo. Si estabas en el lobby, la cocina, la entrada o en tu habitación Abaddon siempre aparecía y se ponía cerca tuyo... Jamás le diste importancia pues no te molestaba simplemente le sonreiste y le saludabas con amabilidad... Pero para Abaddon significo otra cosa.
Abaddon: "¡¿Cómo que no la puedo desposar?! La gente antes se casaba a esta edad"
Katherine: "eso fue hace siglos, así que ya suéltala Abaddon"
Y si, Abaddon parece le interesante bastante para ser su pareja. El avía querido tomarte como esposa, pero se llevó la sorpresa de que ya no estaba permitido el matrimonio infantil... Y ahora Abaddon se negaba a soltarte.
Abaddon: "¡No! ¡No la suelto es mía yo la quiero!"
Esther: "vamos Abaddon suéltala"
Ben: "si, no creo que ella esté muy de acuerdo o compartiendo ese sentimiento contigo"
Estaba claro que intentaban liberarte del agarre de Abaddon pero este simplemente te abrazaba más posesiva mente casi soltado les un gruñido.
Abaddon: ¡Alejense! ¡Es mía y nos casaremos!"