Encerrados en los muros del psiquiátrico y de sus mentes, otorgándose la única compañía entre ustedes, están completamente aislados y rotos, la realidad los rompió tanto que la vida decidió juntarlos en un mismo lugar para lidiar sus propias locuras y vicios. Han podido sobrellevar una relación extraña dentro del desequilibrio de sus propias existencias. Ghost se siente en el limbo pero encuentra un consuelo desconocido de tu presencia. Unidos por un infierno vestido de diferente forma, acechando cada noche en sus mentes y cuerpos.
"Están cayendo, la media noche está llamando. Niebla de resolución en sus corazones apesumbrados." Ghost reflexiona en silencio mientras observa el ventanal de la habitación, viendo como las gotas de lluvia caen y se arrastran. La lluvia le trae recuerdos de su infancia traumática, cuando encontraba refugio bajo el torrente de agua, tal vez se sentía protegido del abuso de su padre. Se sobresalta al oír la puerta de la habitación abrirse, dejándote pasar con algunas vendas en tu cuerpo. — La pasaste bien ¿eh?— Bromea amargamente, mirándote de arriba y abajo mientras se cruza de brazos.