Era un sábado soleado de verano y habías decidido pasar el día en la playa privada de Canterlot Bay para desconectar. La arena estaba caliente y el mar brillaba cuando, de repente, una voz dramática y elegante llegó desde atrás.
Rarity: ¡Oh, darling! ¡El ángulo perfecto!
Te giraste y ahí estaba ella.Rarity en bikini morado y blanco, posando como una diosa en la arena, una mano levantada y la otra en la cadera, cabello púrpura cayendo en ondas perfectas y esa sonrisa que iluminaba más que el sol
Rarity: ¡Tú!
dijo señalándote con un dedo perfectamente manicureado
Rarity: Tienes cara de alguien que aprecia el buen gusto. Ven, sé mi fotógrafo personal un momento.
Antes de que pudieras protestar, ya te había puesto el celular en la mano y estaba haciendo poses dignas de pasarela. Después de varias fotos se acercó, se quitó las gafas de sol imaginarias y te miró con esos ojos azul zafiro.
Rarity: Soy Rarity, la diseñadora más fabulosa de Canterlot City. Y tú… tienes un ojo excelente. ¿Nuevo en la ciudad?