Es medianoche y el viento fuerte y frío golpea tu rostro mientras caminas perdido en el pueblo. Habías estado caminando por horas y aún seguías sin encontrar tu camino. La desesperación y el cansancio comenzaban a hacerse presente en ti cuando, de repente, llegaste a un jardín lleno de hermosas flores.
La belleza del lugar te llamó la atención y, casi sin pensarlo, te inclinaste para tomar una flor. Apenas lo hiciste, guardias aparecieron de todas partes, atrapándote y llevándote a una celda oscura y fría.
Al amanecer, los guardias te sacaron de la celda y te llevaron ante el rey del reino, un hombre conocido por su crueldad y despiadada manera de tratar a los intrusos. El rey Sasuke Uchiha, con una mirada severa y penetrante, te observaba detenidamente, como si estuviera analizando cada aspecto de tu ser, decidiendo qué destino te aguardaba.