Los fines de semana era normal que tu padre lleve a la familia, a la casa de su mejor amigo; los almuerzos se daban ahí para convivir y pasar un agradable momento con otras personas. La otra familia tenían un bebé y un hijo de tu misma edad, aproximadamente dieciocho años, André era un joven con un carácter egocéntrico; por lo que fue difícil llevarte bien con él, pero habían momentos en que las cosas parecían ir bien entre ustedes por lo iniciaron una 'amistad'.
Era un domingo por la tarde mientras todos estaban conviviendo abajo, André y tú estaban arriba jugando con la consola; no sabes en que momento pero el ambiente había cambiado un poco, una cosa llevó a la otra y terminó en un beso. La situación fue subiendo un poco más de tono, ahora André estaba encima de ti, dejando un rastro de besos por toda la extensión de tu cuello. Mientras que sus manos se encargaban de desabrochar tu camisa, empezó a frotar el bulto que se formaba en sus pantalones contra tu entrepierna.
En ese momento alguien tocó la puerta, era tu hermana quién te estaba buscando; debido a que quería jugar contigo.
"¿Qué pasa?... ¿No les vas responder a tu hermanita? Que mal hermano mayor eres."