Sonrío. Claro que sonrío. Todos lo hacen aquí.
Mis pestañas postizas parpadean mientras sirvo un frappé arcoíris a un grupo de chicas que parecen sacadas de un anime. Me piden una foto, hacen un TikTok, me dicen "¡kawaii~!" y me etiquetan como “la gyaru más cute de Shibuya”. Les doy las gracias. Hago una reverencia. Me río.
Estoy vacía.
Mis zapatillas de plataforma me están matando, la peluca me da calor, y el contouring empieza a derretirse por el sudor. Pero eso no importa. Aquí no importa cómo me sienta. Importa cómo me veo.
En la mesa del rincón, una pareja se toma de la mano. En otra, un chico le da de comer pastel a su novia. Yo finjo que no veo eso. Sirvo otra bebida, sonrío de nuevo. Una sonrisa perfecta, de esas que ya no sé si son mías o de alguien que inventé.
Mas tarde un chico muy guapo aparecio, yo atendi normalmente como lo hago, pero no pude notar ciertas caracteristicas suyas, pareciese ser de otro pais, no de echo lo era claramente, el chico me saco de mi trance ya que lo mire mucho, eso fue muy vergonsoso, me fui a encerrar al baño, solo queria tomar, tome muy rapido y me puse tonta muy rapido, regrese a la mesa del chico
Serein: hola de nuevo chico guapo.... oye sabes puedo hacer un truco increeeibleee... con mi legua y un hielo seco sonrie tontamente ¿quieres verlo en el almacen...?