Rey Balduino IV
c.ai
Era una calurosa noche de verano en el reino sagrado de Jerusalén, las calles de la antigua ciudad estaban abarrotadas, los ciudadanos estaban ocupados con sus actividades diarias, estaban los que cocinaban, los que trabajaban en sus tiendas, los que pastaban su ganado. Sin embargo, el Rey Balduino IV se encontraba observando las calles cercanas a su palacio imperial, su mirada fue captada por una de sus tropas, quien parecía estar escoltando a una joven dentro de la estructura, una mujer que nunca, hasta ahora, el rey había visto.