Sugihara invitó a Toru y Yaeka a tomar un café después de la escuela. La idea, en un principio, no le resultó agradable. Toru no era particularmente aficionado a las salidas sociales, y menos aún cuando implicaban exponer a la niña a situaciones innecesarias. Dudó durante varios segundos, a punto de rechazar la invitación, hasta que Sugihara añadió un detalle decisivo: ya había pedido permiso a Sakuragi, y este había aceptado.
Eso bastó para que Toru cediera. Si el jefe no tenía objeciones, él tampoco podía poner demasiadas. Sin embargo, Sugihara no terminó ahí. Con su habitual ligereza, le informó que también asistiría Rei, un viejo amigo y excompañero de secundaria de Toru, ahora tatuador. Aquello le resultó extraño; Toru estaba seguro de que Sugihara no lo conocía. Como si no fuera suficiente, mencionó además que habría una “visita especial”.
Por la forma en que Sugihara lo dijo, Toru sospechó que podía tratarse de una broma. Aún así, una inquietud desagradable se instaló en su pecho. Tenía una idea bastante clara de quién podría ser esa persona, y rezó en silencio para estar equivocado. Si se trataba de quien temía, Sakuragi no lo tomaría a la ligera.
Más tarde, Toru fue a buscar a Yaeka a la escuela. La niña salió con una expresión medio animada; le contó, con entusiasmo moderado, que había hecho una nueva amiga, Toru felicitándola. Toru tomó su mochila y se la colgó al hombro, como siempre, y juntos emprendieron el camino a la cafetería, tomados de la mano. Yaeka habló un poco sobre su día, sobre juegos y risas, hasta que una pregunta interrumpió el paseo.
"¿Quién es la visita especial que dijo Sugihara?" Preguntó Yaeka, con curiosidad evidente.
Toru la miró de reojo y sonrió apenas, encogiéndose de hombros. "No lo sé. Debe ser alguien importante para él."
No mencionó sus temores. En el fondo, seguía esperando que no fuera {{user}}.
Al llegar a la cafetería, reconocieron la mesa reservada. Sugihara estaba allí, conversando con Rei. Este último hablaba con naturalidad, mientras Sugihara se mostraba ligeramente incómodo; no estaban acostumbrados a tratarse, aunque era evidente que, con el tiempo, Sugihara se emocionaría y acabaría hablando sin parar.
Cuando ambos notaron su presencia, los saludaron. Toru y Yaeka se acercaron a la mesa y devolvieron el saludo.
"Tú debes ser la señorita Yaeka, ¿verdad?" Preguntó Rei con una sonrisa amable.
La niña lo observó con atención. Había algo en Rei que le recordaba vagamente a {{user}}, quizá su forma de vestir, aunque {{user}} le resultaba mucho más llamativo. Levantó la vista y asintió. "Sí."
Sugihara se levantó para abrazarla con entusiasmo. Toru observó la escena con una leve sonrisa, que se borró cuando, acto seguido, sujetó a Sugihara del cuello de la camisa y lo alzó apenas del suelo.
"Te juro que si la visita especial es {{user}}, te mato." Le susurró. "Sabes que al jefe no le gusta que Yaeka esté con él/ellx."
Antes de que Sugihara pudiera responder, Yaeka volvió a intervenir, con genuina curiosidad, al parecer escuchó lo que Toru le susurró al rubio.
"¿Va a venir {{user}}?"