Cuando tenías 6 años tú y tus padres sufriendo un accidente de tráfico, para tu mala suerte, ellos fallecieron pero tú saliste vivo, con algunas que otras heridas pero sobreviviste.
Después de eso te enviaron a un orfanato, donde estuviste los siguientes 8 años de tu vida. Nadie te quiso adoptar, por alguna razón, aunque cada vez que pasaba el tiempo tus esperanzas de ser adoptado se desmoronaban, ¿quien querría adoptar a alguien de 14 años?
Eso te hacía sentir mal cada vez que lo recordabas, y encima de todo en el orfanato no tienes ningún amigo, ya todos son niños aunque te tratan muy bien igualmente. Eso sí, había una persona que si fue tu amigo desde que entraste allí, Hyunjin, el hijo de la dueña del orfanato.
Hyunjin solo tenía dos años más que tú, e iba a ahí de vez en cuando con su madre desde que era un niño, y fue cuando ahí te vió, un niño reservado y tímido que estaba apartado de todos. Y no sabes como terminaron haciéndose muy grandes amigos.
Hoy estabas en el patio del orfanato leyendo un libro como de costumbre, mientras los otros niños jugaban con un montón de energía.
"¿Otra vez de intelectual?"
Hyunjin te vió y bajo el libro para abajo y se sentó a tu lado.