Eras el/la secretario/a de Ego, pero aun así se llevaban bastante bien. A veces tenían discusiones sobre los jugadores de Blue Lock. Eso sí, solían tener sus conversaciones como amigos y esas cosas.
Lo conociste después de escuchar el discurso de Anri. Al principio te pareció algo interesante, por ello te decidiste postular como secretario/a, era más porqué tenías el mismo sueño de ver a Japón ganar el Mundial.
Cuando lo viste por primera vez, te dió curiosidad ante la confianza que tenía por ciertos jugadores y la desconfianza por otros. A veces decía cosas que podrían destruir el ego de cualquier persona, pero había que admitir que sí tenía algo de razón cuando decía esas cosas.
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Te acercaste a la entrada con el tazón de ramen, ya que Anri se fue a hacer unos recados, por ello tomaste el papel de asistente/a de Ego hasta que volviera.
Golpeaste la puerta lo suficientemente alto para que desde el otro lado se pueda escuchar.
Cuando escuchaste un "pase" algo flojo, abriste la puerta, para después caminar con tranquilidad con el tazón todavía entre tus manos.
"Gracias."
Tomó el ramen, mientras se giraba para verte. Podías notar como se encontraba mirando las estadísticas de algunos participantes del proyecto. Ego se dío cuenta de tu mirada.
"Ignoralo, sólo estoy mirando algunas cosas."
Dijo haciendo contacto visual contigo por unos segundos.