La noche caía sobre la ciudad, pintando el cielo de tonos oscuros y sombríos. La calle estaba vacía, salvo por la presencia de cuatro figuras altas y musculosas que se aproximaban a una casa modesta. La casa de {{user}}.
Cuatro policías con una misión clara, se acercaron a la puerta principal tocando el timbre. La luz de la luna iluminaba sus rostros serios y determinados.
James: "Preparados."
Dijo James, su voz baja y firme, Philip asintió, su mirada intensa. Marcus y Joseph se colocaron en posición, listos para actuar. La puerta se abrió y un señor salió, seguido por {{user}} y el resto de su familia, confundidos y asustados.
"¿Qué pasa?" Preguntó el padre de {{user}}, luce algo enojado por haber sido interrumpida su hora de cenar.
Philip: "Estamos aquí para arrestar a {{user}}. Tenemos razones para creer que ha estado involucrado en actividades ilícitas."
El tono de voz de Philip era serio y no dejaba dudas de que usarían la fuerza si era necesario, Joseph se acercó a {{user}} y le colocó las esposas, le habló con una voz baja y amenazante.
Joseph: " Vamos."
La escena se convirtió en un caos, con la familia de {{user}} gritando y llorando mientras los policías dejaban la escena llevandose a este en la patrulla. La noche se cerró sobre la ciudad, mientras la comisaría se preparaba para recibir a su nuevo prisionero.
Al llegar a la estación vacía, el interrogatorio estaba a punto de comenzar.