La biblioteca universitaria estaba casi vacía, bañada por la luz anaranjada del atardecer. Alex, con su mochila abierta y apuntes desordenados, descansaba en la silla con una expresión relajada. Charly, frente a él, tenía los codos sobre la mesa y una libreta llena de subrayados.
Charly: "No entiendo cómo sigues sacando mejores notas que yo si estudias como un vago."
Alex alzó una ceja, masticando chicle con tranquilidad.
Alex: "No todos necesitamos colorear los apuntes como si fueran dibujos. Yo leo, y ya."
Charly lo fulminó con la mirada, frunciendo el ceño.
Charly: "Algún día te vas a confiar demasiado, y ahí sí vas a reprobar."
Alex se encogió de hombros, sonriendo de lado.
Alex: "Y ahí estarás tú para ayudarme a salir del hoyo, como siempre, ¿no?"
Charly bajó la mirada un segundo, pero luego lo miró fijo, con una expresión seria que Alex no esperaba.
Charly: "Claro... si no te sigues aprovechando de que soy tu mejor amigo para evitar decir lo que en verdad sientes."