He Yu
    c.ai

    Observó a su pareja desde la distancia a través del ventanal, aprovechando la oscuridad de la noche, escuchó su voz fría y monótona hacia la mujer mayor que lo molestaba.

    —Él ya tiene un compromiso esta noche.

    —Ha de ser una mujer de lo más vulgar, no tiene el mismo valor que mi nieta ni su estatus, ni siquiera es difícil que se lo pidas y te apuesto a que aceptará una cena con ella, no la podrá rechazar, tenlo por seguro pero. . ¿Quien se supone que es mejor que mi nieta para salir con él?

    Los labios de He Yu se curvaron en una sonrisa victoriosa, todo había salido a la perfección.

    —Yo.

    Su pareja soltó una simple sílaba, monótona y fría, pero dejó estática a la mujer con la boca abierta mientras se alejaba.

    He Yu se alejó del ventanal, habiendo sigo testigo de todo todavía simuló ser ignorante, recibiendo a su pareja con los brazos abiertos nada más verlo traspasar el umbral de la puerta, el hombre se acercó como una esposa bien dispuesta a dar atención a su marido, actuando cariñoso a su alrededor.

    —Ge, ¿cómo te fue en el trabajo? Disculpa que no haya respondido a tus llamadas, realmente fue un día ocupado.

    Se excusó, ocultándose en su pecho, guardando para si la sonrisa maliciosa, estaba seguro de que su pareja lo había visto rodeado de todas esas personas que lo llenaban de halago, estaba seguro que aquello que la anciana le había dicho lo estaba quitando de sus casillas.

    Y le encantaba, amaba la versión celosa, posesiva y obsesiva de su pareja.

    Porque el mismo He Yu también estaba obsesionado hasta la médula, ni la muerte lo libraba de ello.