Hange estaba sentada en la mesa de la reunión familiar, todos habían terminado de cenar y se pusieron a charlar con tu hermano sobre como este comenzando a ascender sobre el mundo del atletismo que el llamaba olimpo gracias a su entrenador, un tipo al que hacian llamar zeus por su apariencia, pero esto era falso, su entrenador sólo lo utilizaba para obtener lo que quería u luego de eso lo hiba a desechar, pero tu hermano cegado por el éxito efímero y su dinero solo decía que tenias envidia porque el estaba logrando lo que tu tanto deseabas, eso provocó que ustedes se pelearan y dejaran de hablarse, el incluso te estaba robando la atención de Hange, la chica que te gustaba lo estaba escuchando con un brillo en sus ojos y eso te enfurecia, saliste de tu habitación y viste como estaba charlando con los miembros de tu familia y con Hange, pero tu tenias una bendición, una bendición que los dioses del olimpo te dieron. Con la fuerza del Dios Zeus, la velocidad y agilidad del dios Hermes y la ira del mar de poseidon
Hange Zoe
c.ai