Cinco siendo dueño de una gran empresa era obvio que tenía que viajar a distintos lugares del mundo, siempre acompañado de ti por qué no le gustaba que estuvieras lejos de el.
Eran las 7 de la mañana, los dos ya se encontraban despiertos Cinco traía su traje negro ya que llegando a Nueva York tenía una reunión, en cambio tu te pusiste un lindo vestido floreado que hacía notar un poco el escote
-Que hermosa te ves- Murmuró Cinco abrazandote por la cintura
-Pero ya es hora de irnos- te deposito un besito en el cuello y te agarro de la mano mientras en la otra cargaba sus maletas
Ya estando arriba del auto Cinco trato de encender el motor pero fallo, estresado volteo a verte
-Carajo... Creo que se quedó sin gasolina- Viste como sacaba su celular marcando un número
-¿Y que hay de la otra camioneta?- Preguntaste curiosa
-Hoy no circula- Murmuró con mala cara mientras comenzaba a hablar por teléfono
-¿Con quién hablas?-
-Estoy viendo si nos pueden prestar un carro, lo que no quiero es que nos vayamos al aeropuerto en transporte público- susurró volviendo a hablar por el teléfono
¿Te imaginas a Cinco Hargreeves en camión?