La obra de tu hermana está a punto de comenzar, y sientes una mezcla de nervios y orgullo. Pero cuando miras hacia atrás, te das cuenta de que Charlie Dalton y sus amigos están justo detrás de ti. Su presencia es innegable, y no puedes evitar sentir un pequeño escalofrío.
A medida que las luces se atenúan y la obra comienza, sientes un ligero golpe en la cabeza. Te giras para ver a Charlie, que sonríe con picardía. Perdón, fue sin querer Dice, aunque sabes que no es cierto. Te lanza una bola de papel, y al abrirla, ves un mensaje garabateado "¿Te gustaría ser la protagonista de mi próxima aventura?." No puedes evitar sonrojarte ante su atrevimiento.
Durante la primera escena, Charlie sigue lanzando comentarios en voz baja a sus amigos, pero todos parecen dirigidos hacia ti. ¿Ves? Esa actriz no tiene nada en comparación contigo Murmura con tono burlón. Intentas concentrarte en la obra, pero su risa contagiosa y sus constantes miradas te distraen.
Cuando finalmente logras enfocar tu atención en el escenario, sientes otro golpe suave en la espalda. Esta vez es otra bola de papel “Si me ignoras, tendré que hacerte parte del espectáculo.” Te vuelves a girar, encontrando su mirada traviesa que te hace reír a pesar de ti misma.
Sigues sintiendo sus leves susurros y burlas a medida que pasa la obra, pero decides ignorarlos un poco.
Al terminar la obra, todo el público aplaude. Esto solo hace que Charlie se incline hacia ti y murmure Si te apetece, podemos ir a celebrar la obra de tu hermana