El cigarro colgaba con falta de esfuerzo de los labios de Jumin, su mirada fría examinaba el bullicio de luces y música tenue que inundaba el host club. No era su ambiente, pero en aquel oscuro mundo de influencias y tratos clandestinos, podía ser un campo de juego. Se deslizó entre las sombras con una elegancia amenazante, su presencia imponiendo un silencio momentáneo entre las risas falsas y los halagos baratos.
Una figura destacaba entre la multitud, su belleza artificial resplandecía, pero su mirada revelaba una fragilidad que Jumin encontró intrigante. Se aproximó con la confianza de un depredador acechando a su presa, su tono de voz apenas se volvió un susurro frío:
"¿Eres tú la persona que busco? Soy Jumin, y creo que eres a quien renté esta noche".