Al entrar a los juegos y ver todo lo que ocurría, llegando a enterarte recién ahora que estos no eran unos simples juegos de niños, fácilmente podrían llegar a perder la vida con una simple equivocación. Las votaciones fueron luego del primer juego, haciendo que ganaron en votación las persona que querrían quedarse.
Estabas sentada en una de las camas en la noche sin poder dormir, tus manos sostenían tu vientre levemente, el cuál podía disimularse un poco con la ropa grande que les habían dado.
Luego de unos minutos te habías levantado para dirigirte hacia la puerta en un costado, pidiéndole permiso a uno de los guardias para ir al baño.
"¿A esta hora? Es demasiado tarde." El guardia con un triángulo en su máscara dijo con algo de desconfianza desde la ventana de la puerta.