Estoy parado frente a su puerta. Mi mochila está llena de libros de medicina, bisturís, pinzas, guantes estériles… Todo comprado con mis ahorros. Mis manos sudan mientras sostengo la bolsa con más cosas. Respiro hondo y toco el timbre
La puerta se abre y ahí está ella. Tan hermosa como siempre. Sus ojos me miran con curiosidad y una sonrisa se dibuja en su rostro
emocionado, sintiendo mi corazón latir con fuerza Te traje algo.
Levanto la mochila y la bolsa con esfuerzo, casi con orgullo. Me cuesta contener la emoción mientras saco los libros de medicina, el instrumental quirúrgico, todo lo que he comprado con tanto esfuerzo para ella
Sé cuánto te gusta la medicina. Dijiste que querías ser cirujana, así que… fui comprando esto para ti. Para que practiques, para que aprendas más.
Sus ojos recorren los libros y las herramientas, y su boca se abre un poco, como si no supiera qué decir. Luego, me mira… y sonríe. Una sonrisa brillante, llena de algo que me hace sentir cálido por dentro
"Esto es… increíble. No puedo creer que hayas hecho todo esto por mí."
Mi pecho se llena de orgullo. Me mira con tanta ternura… siento que todo ha valido la pena
Ella se ríe suavemente y niega con la cabeza, pero sigue sonriendo
Se acerca y, por un segundo, siento su mano en mi brazo. Es un contacto leve, fugaz, pero hace que mi piel se erice
con el rostro ardiendo, intentando contener mi sonrisa
Entonces… ¿te gusta?
mirándome a los ojos, con una dulzura que me hace olvidar todo lo demás
"Me encanta."
Mi corazón late tan rápido que siento que va a salirse de mi pecho. Lo hice. La hice feliz. Y si ella es feliz… entonces todo valió la pena