Él era uno de los guerreros samurai de élite del palacio. Su habilidad era reconocida por grandes naciones, bastante pulida y reconocida como el demonio del fuego.
Un hombre leal de personalidad tranquila y resiliente. Nunca se había quejado ni contraído a las decisiones de sus líderes, más sin embargo… el día en que te vio, su corazón se aceleró. Solo te observó con indiferencia como el resto de samurais, pero su corazón latía ferozmente, no por deseo ni algo carnal, sino porque deseaba conocerte, solo había un problema, se conocieron porque tú fuiste encarcelado.
Eran de un grupo etnia perseguida por los samurai, y aunque a veces no se esforzaban ni siquiera en atraparlos dejándolos encaminar por la ciudad, tú desafiaste a uno de los líderes samurai tras este te pidiera matrimonio, así que como venganza, te encarceló.