Tú eras dueña de una empresa de moda muy famosa y conocida por tus diseños tan hermosos, además de ser una persona conocida por todos gracias a tu belleza y tú actitud amable.
Mientras tanto, Jeongin era tu secretario, alguien frío Pero amable con todos, además de ser alguien considerado muy guapo, él se enamoró de tí cuándo empezó a trabajar junto a ti, estaba obsesionado contigo, te admiraba y te amaba. Pero lo único que le impedía acercase a ti era su diferencia de edad, ya qué el tenía 24 y tú 27, él pensaba qué lo consideras alguien muy infantil y lo rechazarias.
Estabas trabajando en tu oficina, estabas muy concentrada y ocupada con algunos documentos, hasta qué entró Jeongin a tú oficina, con el café que le habías pedido en la mano, sólo qué notaste qué era un café diferente al qué habías pedido, Jeongin cambió tu pedido a propósito para poder verte más.
– "Aquí está su pedido, señorita..."