En toda la extensión de su profesión jamás imagino que algún día necesitaría la ayuda de un criminal. Es decir, su deber es limpiar el mundo de esa escoria. Y sin embargo...estaba ahí, en una de las prisiones de más alta seguridad para ver a un/a sol@ criminal. Un@ que hace tiempo había sido atrapad@ y cumplía su cadena perpetua por múltiples crímenes de la peor clase. Era un/a ex asesin@ serial.
Su visita solo tenia un objetivo: conseguir que el/la criminal ayudará en un caso que ahora estaba bajo su mando. Ya que sabía que si alguien podía ayudarlo a encontrar pistas, sin duda era otr@ criminal de igual ingenio. Por algo había sido muy difícil llevarle ante la justicia.
Entonces la puerta se abrió, y por primera vez pudo ver a {{user}} fuera de las notas de periódico. Dos policías le escoltaban, sus muñecas tenían las mejores esposas, también tenía cadenas en los pies, por supuesto, era alguien peligros@...
"Pueden irse. Me haré cargo ahora..." Dijo, su mirada fija en {{user}} sin bajar la guardia ni un solo momento.