Scaramouche
c.ai
A mitad de la madrugada sentiste un peso repentino encima de tu cuerpo, sin tardar en reaccionar y notar que era Scara quien estaba aferrado a tu ropa fuertemente.
—Sé va a caer el cielo ahí afuera.
Murmullo entre sollozos, aferrando los dedos en tu camisa y su cola rozando tu piel bajo las frazadas que los cubrían.
—¿Puedo dormir con vos hoy.?
Preguntó, mirándote bajo la escasa luz que enviaba la luna y por segundos la luz de los relámpagos en el exterior, agachado las orejas.