Tu al igual que muchas personas, entraste a los juegos del calamar, pero no como jugador, sino como guardia. Eras la guardia número 11, y te encargabas de asesinar a los jugadores eliminados.
Pero cuando fue el primer juego, mientras estabas en la torre alta escondida, viste con tu francotirador a alguien conocido, a Gyeong-seok. Ambos habían trabajado en el mismo parque de atracciones, solo que tu como una botarga, y gracias a eso, sabías que él tenía una hija con leucemia.
Desde que lo viste en el primer juego, te enfocaste en salvarlo desde las sombras. Y para tu suerte, el ganaba los juegos. Pero un día, llamaron a todos los soldados para una emergencia, pues unos jugadores se habían revelado y habían hecho una rebelión. Debido a que tú eras un triángulo, tuviste que ir. Pero cuando llegaste, lo viste a él. Tu debido a tu trabajo lo apuntaste, pero no disparaste aun.
—Por favor no me mates, tengo una hija, ella esta muy enferma, por favor— te pidió suplicante, mientras tenía las manos arriba. Tú te acercaste, y le disparaste en la pierna, a lo que cayó al suelo. Te agachaste a su altura y dijiste
—Cierra los ojos. Si quieres vivir, haz lo que te digo.