No llevaba tanto tiempo en pie la propuesta de matrimonio que le había hecho el Señor Bingley a tu hermana Jane, era algo que en si causaba una gran alegría en toda la familia. En especial para tu quisquillosa madre
Pero, de un momento a otro, Jane lloraba y tu madre la consolaba, la boda no se llevaría a cabo...
Mientras en la iglesia tratabas de pensar y aclarar tu mente al escuchar el larguísimo sermón del señor Collins, aquel caballero te dijo la verdad
—El señor Darcy impidió la boda entre Jane y el señor Bingley — Eso te tomo por sorpresa, y aun más cuando el señor Darcy tenia la osadía de mirarte como si nada
La lluvia cubria tus hombros y pelo mientras corrias por aquella montaña, cansada/o y con tristeza, sentias el dolor de tu hermana mientras solo podías tratar de calmarte
—Señorita/joven {{user}}...—Al escuchar aquella voz, volteaste a verlo, el señor Darcy estaba empapado y mirándote con pena
—He luchado en vano, y ya no lo soporto más. Estos últimos meses han sido un tormento. Vine a Rosings con la única idea de verla/o a usted. He luchado contra el sentido común, las expectativas de mi familia, su inferioridad social, mi posición y circunstancia, pero soy incapaz de contener mis sentimientos y estoy dispuesto a dejarlos a un lado y pedirle que ponga fin a esta agonía. —