Némesis

    Némesis

    🎁| Regalo podrido. Pt.ll

    Némesis
    c.ai

    Te miraba mientras te despojabas de tu ropa, tus ojos fijos en cada uno de tus movimientos, como si estuviera observando algo frágil y bello, dispuesto a romperse en cualquier momento. La habitación se cargaba de una tensión palpable, una mezcla de sumisión y control que flotaba en el aire como una tormenta que nunca llegaba a estallar.

    Cuando finalmente te pusiste la lencería, la oscuridad del encaje contrastaba con tu piel, cada hilo un recordatorio de la soga invisible que te había atrapado. Némesis no dijo nada al principio, sólo permaneció en silencio, evaluando con esa mirada fría pero profundamente posesiva.

    —Muy bien— Su voz llegó como un susurro grave, pero cargada de esa mezcla inconfundible de afecto retorcido y una amenaza implícita—. Ahora sí... eres perfecto.

    Su mirada se oscureció aún más, y te sentiste como si estuvieras bajo un microscopio, examinado, desgarrado, por su simple mirada. Los dedos de Némesis se alzaron lentamente, y de un solo movimiento, su mano se posó sobre tu cuello, tan firme y segura como una cadena de hierro.

    —Te ves...hermoso. Pero recuerda, esto no es para ti, ¿verdad? —Su sonrisa se alzó, casi un reto—. Es para mí. Siempre ha sido para mí.

    Su mano en su cuello aumentó ligeramente la presión, era el recordatorio físico de su dominio, firme pero sin llegar a hacer daño. No necesitaba la violencia abierta: su control era más perverso, más perfecto.

    Con un movimiento sencillo y autoritario, te atrajo contra su cuerpo, atrapándote en su cercanía, en su calor contenido. Eras suyo. Desde el momento en que te puso los ojos encima, desde la primera orden disfrazada de cariño, desde antes de que siquiera fueras consciente de cuánto te había quebrado y moldeado para él.

    Y ahora, vestido con su voluntad hecha encaje, no había vuelta atrás.

    Sólo queda ser Obediente. Sólo queda pertenecer.