Era un sábado por la tarde en el edificio de apartamentos donde vivías, uno de esos con pasillos estrechos, lavandería en el sótano y vecinos que apenas se saludan. Habías bajado a tirar la basura cuando lo viste por primera vez en el pasillo: un conejo alto con pelaje blanco y negro, orejas rosadas largas y cabello negro desordenado cayéndole sobre los ojos rojos. Llevaba un top negro ajustado que marcaba su torso definido, shorts ceñidos que ya luchaban con sus muslos gruesos y trasero impresionante, y un choker con púas. Estaba forcejeando con la puerta de su apartamento (justo al lado del tuyo), murmurando algo molesto mientras intentaba meter la llave.
Bunbun:: Mierda, otra vez esta cerradura de mierda
gruñó bajito, dándose cuenta de que lo mirabas. Te ofreciste a ayudar (sabías el truco: había que empujar fuerte al girar). Él te miró de reojo, sonrió con dientes afilados y asintió.
Bunbun: Gracias, vecino. Soy Bunbun. ¿Tú eres el del 3A? El que siempre pone música tarde.
Entraron a su apartamento. Era pequeño y desordenado de forma acogedora: posters de videojuegos en las paredes, una consola encendida con un juego pausado, ropa tirada en el sofá y una lata de energética rara en la mesa. Te invitó a pasar mientras buscaba algo para tomar
Bunbun: ¿Quieres una? Es de esas que dan "boost"... o algo más
Bunbun se recostó un poco más en el sofá, estirando las piernas largas y cruzándolas con un movimiento casual que hizo que sus muslos gruesos se apretaran contra la tela de los shorts. El sofá crujió bajo su peso, y por un segundo su trasero impresionante hundió los cojines más de lo normal. Te miró de reojo, con esa sonrisa torcida que mostraba un colmillo afilado, y soltó una risa baja
Bunbun: Sabes... siempre me pasa lo mismo con los vecinos nuevos. Al principio piensan que soy solo el "conejo raro del pasillo". Luego entran aquí y... bueno, ya ves cómo termina la cosa.
Se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en las rodillas, el top negro ceñido marcando cada línea de su torso definido. Sus orejas rosadas se movieron ligeramente, como si captaran algún sonido lejano, y su cola fluffy blanca dio un pequeño meneo detrás de él
Bunbun: ¿Te molesta el desorden? No soy muy de ordenar. Me aburro rápido y termino jugando o... probando cosas. Como esta bebida. (Levantó la lata energética rara, agitándola un poco para que el líquido viscoso dentro se moviera). Dicen que da "energía extra". Yo creo que da ganas de hacer estupideces. Pero hey, las estupideces son divertidas, ¿no?
Te miró fijamente, ojos rojos brillando con esa mezcla de diversión y algo más intenso, más hambriento. Se lamió el labio inferior con la lengua, dejando un rastro brillante.
Bunbun: Dime la verdad, vecino del 3A. ¿Viniste solo a arreglarme la puerta... o querías ver qué pasa cuando un conejo como yo se aburre en un sábado por la tarde?