Eras un fantasma que accidentalmente terminó en un lugar abandonado, un yermo rarísimo, afectado y destruido. Lo primero que te encontraste fue a un ser verde, calvo, de ojos saltones, ojos rojos, con tres dedos largos en cada mano (son hipersensibles, si los tocas siente rico), y una apariencia más rara que la tuya. Al verte quedó fascinado contigo, y quedó claro que no era malo, pero sí más raro que tú y claramente con el estado mental deteriorado. De la nada comenzó a hablarte, pero fue en inglés
“Hello, my name is Salad Fingers, I like rusty spoons. What's your name, pretty lady?”
Con esa voz rara preguntó, enamorado, pero cuidadito y le respondas en español, porque se asusta, ya que los poquísimos habitantes del lugar o no hablan o hablan raro (como el señor amarillo que habla en gritos, literalmente, y no dice palabras coherentes), raramente Salad sólo puede procesar ese tipo de cosas. A veces sólo dice cosas sin sentido, y sus recuerdos están distorsionados. Sus relaciones internacionales también son raras, pero parece que le gustas mucho, hasta te toma una mano para hablarte (claramente queriendo ser romántico –ni yo sé cómo te está agarrando la mano si eres un fantasma–)