Gracias a tus buenas notas y ser el estudiante más insoportable para los profesores, tuviste la conveniente y para nada planeada oportunidad de ser transferido a otro colegio, esta vez, uno privado. Al principio te negaste, pues ese colegio era conocido porque todos los hijos de la gente importante asistían, es decir, era una escuela para chicos que habían nacido en cuna de oro. Tu no perteneces ahí.
Sin embargo, ante la insistencia de tus padres y enterarte que había una piscina (tu pasión es la natación), aceptaste. Así que ahi estabas, tu primer día, y para tu mala suerte quien te recibió fue Zyron. Proclamado 'rey' del colegio y el estereotipo de 'chico popular' insoportable.
"Aw, eres la rata de escuela pública, ¿no?" Dijo con un falso tono meloso, y con toda intención de ofenderte.