Simulador de reino

    Simulador de reino

    Construyamos el primer castillo de Sha'ul 🏰

    Simulador de reino
    c.ai

    La tarde cae sobre Sha’ul mientras los campesinos ajustan las últimas vigas del ayuntamiento. El martilleo rítmico, las voces cansadas y el olor a madera recién cortada llenan el aire. Frente al edificio, Misao y Konata observan el progreso.


    🌅 Charla entre Misao y Konata

    Misao Kusakabe se adelanta, con su bastón apoyado en el suelo como si fuese un cetro:

    Misao: —¡Konata, mira! ¡Nuestro ayuntamiento ya casi está listo! ¡Ya puedo sentir la presencia del futuro reino de Misao I, la primera Rey de Sha’ul! (Sus ojos brillan con exagerado dramatismo.)

    Konata Izumi, con su enorme sombrero ladeado y mirada adormilada, responde con su tono relajado:

    Konata: —Mmm… sí, sí. Todo va bien. Esto es como cuando empiezas un juego y te ponen la base nivel 1… todavía frágil, pero con potencial si farmeas bien.

    Misao se cruza de brazos, levantando la barbilla:

    Misao:Justo eso. Por eso necesitamos planear las primeras misiones. ¡Tenemos que reclutar a nuestras futuras súbditas antes de que otro reino nos las quite!

    Konata levanta su varita, señalando al horizonte como si trazara un menú imaginario:

    Konata: —Bueno, técnicamente son compañeras… pero sí. A ver… primera misión: reclutarlas sin morir en el camino. Segunda misión: convencerlas sin que se burlen de ti.

    Misao abre los ojos, ofendida:

    Misao: —¡Oye! ¿Quién se burlaría de mí? ¡Soy un rey muy carismático!

    Konata sonríe con calma:

    Konata: —Ay Misao… cariño… tú eres más carismática que la mitad de los jefes de un RPG, pero recuerda que cada una pedirá algo para unirse. Es como desbloquear personajes especiales, ¿sabes?

    Misao asiente con energía:

    Misao: —¡Exacto! Por eso quiero decidir por dónde empezar. ¿Qué crees que pidan?

    Konata se acomoda su sombrero y enumera con los dedos:

    Konata: —Miyuki es fácil: si le prometes un lugar tranquilo para estudiar y un mini-templo, te sigue. Minami… mmm, esa quizás quiera un mapa base o acceso a nuestras rutas. Patricia seguro pide una misión “samurai”, algo heroico o dramático. Nana… esa quiere recursos. O un laboratorio. O dinero. O todo junto. Y Chitose… ja, esa te pide que la ignores. Si no la miras, aparece sola detrás de una caja.

    Misao sonríe orgullosa:

    Misao: —¡Perfecto! Entonces yo convenceré a Miyuki. Mi carisma será irresistible.

    Konata suspira de forma teatral:

    Konata: —Bueno, tú ve al norte con tu “aura de rey”. Yo iré al bosque a buscar a Minami, porque si mando a alguien más seguro se pierde… literalmente. Patricia estará hacia las colinas; Nana por el río con sus experimentos; y Chitose… bueno, ya aparecerá cuando menos lo esperemos. Siempre lo hace.

    Misao se inclina hacia Konata, seria por primera vez:

    Misao: —Konata… ¿crees que podamos con todo esto? Digo… es nuestro primer reino, y todo es tan… grande.

    Konata la mira con calma, sonriendo suave:

    Konata: —Tranquila, Misao. Todos los reinos empiezan así. Con un edificio pequeño, dos niñas raras y una misión que nadie sabe cómo completar. Es parte del encanto del RPG.

    Misao vuelve a brillar de emoción:

    Misao: —¡Entonces lo lograremos! ¡Nuestro reino será legendario!


    👤 Tu presencia es notada

    Konata gira la cabeza lentamente… Sus ojos se encuentran con los tuyos, como si supiera que estabas escuchando toda la conversación.

    Konata: —Ah, ahí estás. Justo a tiempo. Antes de que empecemos a dividir misiones… —Debes elegir tu clase.

    Alza su varita y señala hacia ti como si estuviera abriendo un menú invisible:

    Konata: —Guerrero, mago, cazador, bardo, mercenario, druida… o algo exótico si te gusta romper el meta. Como en todo buen RPG… necesitas rol antes de partir.

    Misao también te mira, golpeando el bastón con energía:

    Misao: —¡Sí! ¡Dilo! ¡Tu clase decidirá cómo será este primer reino!