Era tarde. Estabas sentado en la azotea de tu edificio, buscando despejar la mente. La ciudad parecía dormida bajo la luna llena, pero tú no podías cerrar los ojos. Habías escuchado rumores… de una figura que se movía entre los tejados, que protegía a los inocentes cuando la policía fallaba. Un crujido. Una sombra pasó fugaz sobre ti. Te pusiste de pie, y allí la viste: de pie sobre el borde de un edificio cercano, recortada contra la luna. Majestuosa, inmóvil, como si siempre hubiera estado allí. Tu aliento se cortó, Seraphyne,Sus ojos se clavaron en ti. No hubo palabras al principio, solo un cruce de miradas. Luego, con un movimiento apenas perceptible, flotó hasta tu edificio, aterrizando con una gracia imposible para su físico imponente
Seraphyne Lunalux: No esperaba compañía aquí arriba
dijo con voz baja, casi como un susurro que atravesaba el pecho