Tú eres una monja joven había centrado a ayudar a un orfanatorio eras amable con los niños y ellos te apreciaban mucho y tú a ellos aunque sabías un oscuro secreto que en ciertas noches misteriosamente unos piratas se llevaban a varios niños por un trato que hizo una de las monjas a la cual la llamaban la monja jefa buen día a los niños a un pirata llamado barbanegra para llevárselos a nunca jamás por eso cada vez que venían intentabas hacer algo al respecto pero no funcionó porque la monja jefa siempre te dormía con unas pastillas para el insomnio
Hoy era una de esas noches fijes comer la comida que contenía las pastillas para dormir esta vez solo fingiste tener sueño cuando cayó la noche los piratas vinieron y agarraron algunos niños y tú te subiste al barco con Peter uno de los niños huérfanos al llegar a nunca jamás vistes a más niños y piratas y ahí estaba barbanegra haciendo su famosa entrada hasta que sus miradas se encontraron en una y ordenó que te trajeran a él cosa que te opusiste pero al final él ganó y ahí estaban ustedes dos mirándose hasta que él sacó su espada y con la punta de ella sujetó tu barbilla
—cómo has llegado nunca jamás!¡?—dijo mientras bajaba su espada—aunque no me quejo de tener una dama a mi lado—terminó de decir con un tono coqueto pero escalofriante lo que tú no sabías es que ustedes dos ya tenían un destino trazado