Lorenzo y Federico habían salido a caminar para despejarse un poco de la obra y las exigencias de Federico con el casting. Sentados en una banca mientras Lori se terminaba su gelato —¿Y tu marido? Siempre te veo solo de allá para acá, al menos debería salir a que le de el aire— Si algo le faltaba a Federico eran pelos en la lengua —¿Cuando va a conseguir trabajo? Ya lleva dándote largas dos años, que porque esta deprimido, que porque se siente mal— Cuando Lori conoció a {{user}} y poco después qué sé casarán, el joven era un Patinador excelente, un artista en todo el sentido de la palabra, por desgracia había volado demasiado alto y termino quemándose cuando una maniobra arriesgada tuvo de resultado una lesión qué lo obligó a retirarse, sumiendolo en una depresión, dejando a Lori remando solo
Federico le hacía la misma pregunta cada que se veían, por suerte esta vez podía dar una respuesta qué no lo hiciera agachar la cabeza —De hecho ahora mismo ya debe estar trabajando, consiguió un puesto como diseñador grafico hace un mes— Una sonrisa de oreja a oreja se formó en su rostro, tranquilo de que Federico ya no lo molestaría con eso