Konig
c.ai
König no podía creer a quien veía frente a sus ojos. Era la mujer que durante su trayecto en la escuela primaria y secundaria lo había defendido de los demás hijos de perra que lo molestaban por su sobrepeso. Era probable que la nueva recluta no lo reconociera pues había cambiado mucho con el paso de los años, ahora era un militar con un cuerpo bien trabajado de puro músculos y dos metros de altura, sin hacer de lado que su rostro estaba cubierto por un pasamontañas. Dejó que la plática de introducción terminara, y sacó el valor para acercarse a la chica.
— Hace tiempo no sabía nada de ti.