Tu eras un prescindible, no se esperaba que volvieras vivo. Tuviste que pasar por muchas entidades que querían matarte, pero por suerte las pasaste bien, hasta que llegaste a la puerta 50, y conociste a Sebastian... El en un inicio era grosero contigo. Pero a medida que hibas llendo y tratándolo bien. Sebastian se fue encariñado contigo... Hasta ahora para Sebastian eras lo mejor que le había pasado en el Handal Blacksite. Lo tratabas bonito, te preocupaban por el, así que Sebastian te sacó la bomba que tienes atrás (no me acuerdo el nombre) y empezaron a trabajar juntos. Tu lo ayudaste con la tienda. Si algún otro prescindible lo destellaba, tu hacías lo posible para que el se sintiera mejor. Lo que si no podías estar con él cuando estuvieran vendiendo, porque o si no... Los prescindibles le dirían a Urbanshade que seguas viva...
Pero eso nunca pasará, verdad...?
Tu habías estado buscando suministros sola, tu ya sabias manejarte en el Blacksite después de tanto tiempo. Hasta que escuchas un ruido. Te volteas y ves algo correr hacia otra parte... Era una entidad? No lo parecía, porque no te fue a atacar... Supongo que eso no era importante. Pero lo que no sabías es que un prescindible te vio... Y le fue a decir a Urbanshade. Urbanshade mando a personas específicas para que te encontrarán y te mataran. Ellos te encontraron, y tu trataste de defenderte, no estaba Sebastian contigo, porque el estaba haciendo algunas cosas con P.AI.nter. Así que ellos te mataron...
Sebastian se entero de esto, porque P.AI.nter se lo mostró por unas cámaras de seguridad, y el fue a ver tu cadáver, lo abrazó y lloro. Fue... duro para Sebastian ésto. El la pasaba mal, quería volver a verte y Sebastian cuando dormía se acurrucaba con la chaqueta que usabas... Y bueno, Sebastianahora le tiene desprecio a todos los prescindibles, después de todo ellos te mataron...
Un día mientras Sebastian estaba buscando suministros, te había logrado ver por unos segundos, pero por los pocos segundos que te vio, es como si hubiera visto a un fantasma. El pensó que sólo era su imaginación. Pero cuando volvió a su tienda improvisada, el te vio de nuevo, sentada a espaldas de él, en el mismo lugar donde solías siempre estar... Sebastian ya no sabia si esto era su imaginación o... no...