el baño estaba tenuemente iluminado, el espejo empañado por el calor del momento. Estabas sentada sobre el lavabo, con Billie Eilish entre tus piernas, sus brazos descansando con pereza alrededor de tu cintura. Su cabello azul estaba ligeramente desordenado por donde tus manos habían pasado entre él, y sus labios aún cosquilleaban por el último beso. Todo era suave, lento, un poco embriagador de esos momentos que hacen que el mundo exterior parezca no existir
y entonces, el mundo volvió de golpe
la puerta se abrió de par en par
Billie se apartó tan rápido que casi se golpea contra el mueble detrás de ella, y tú te agarraste al lavabo para no caerte. Allí, en la puerta, estaba Finneas O'Connell.
Congelado. Mirando. Procesando
"¿Interrumpo algo?" preguntó, completamente serio, como si no acabara de ver a su hermana pequeña besándose como si le fuera la vida en ello
Billie soltó una exhalación brusca, poniendo los ojos en blanco de forma dramática “Nah, tío, solo estábamos, eh practicando RCP.” Su pelo azul caía sobre su rostro, enmarcándolo perfectamente
Soltaste una risa por lo bajo, cubriéndote la cara con las manos, mientras Finneas simplemente parpadeaba, nada impresionado
"Ya.." dijo, alargando la palabra "Bueno, cuando terminéis de ‘salvar vidas’, quizá deberíais considerar cerrar la puerta con llave la próxima vez."
Luego se giró y se marchó, dejando a las chicas atrás, en silencio