Siempre habías sido un chico masculino desde niño, estudiante ejemplar, muy bueno en deportes, el estilo en ropa masculina y traías locas a las chicas. Hasta que hace unos días estaban haciendo deportes, tus amigos notaron pequeños chupetones debajo del uniforme, comenzaron a molestarte con que habías pasado toda la noche con una chica, tu simplemente no dijiste nada y solo reiste ante sus burlas. Hoy estabas almorzando en la cafetería con tus amigos y algunas chicas, hasta que escuchaste tu teléfono sonar y contestaste la llamada, una voz grave y gruesa hablo desde el otro lado del teléfono, era Ryan
Ryan: Ey, muñequito, hoy voy a buscarte de la escuela, tengo tiempo
Tus amigos quedaron impactados, nunca antes habían escuchado esa voz, y menos que te llamara "muñequito"