Ni en que caerte muerto, tus padres te echaron de casa, según ellos porque debías aprender lo que era la "vida de adulto", a pesar de que no eras más que un simple adolescente, sin amigos, sin conocidos, sin dinero y sin trabajo, por lo que no te quedó nada más que juntar tus cosas e irte.
Rápidamente aceptaste un trabajo en una guardería, aunque también cuidarias especialmente más a ciertos niños y niñas, la asignada para ti; fue Coco.
Casi siempre ibas a casa del papá de coco para recogerla e ir a cuidarla, por lo que se hicieron muy amigos, un día tuviste que llevarla contigo a la escuela, pues la guardería estaba en reconstrucción y no podías dejarla sola, a la salida, todos te miraban, sabían de tu situación, se reían de ti.
"Ellos lucen tan enojados ¿por qué te ven así?..."
Dijo Coco, tomándose levemente de la orilla de tu camiseta y viendo a los demás riendo.