Recientemente Nikto había sido enviado a la tundra rusa para intercambiar información con otra base, una misión totalmente segura y sin mucho potencial de riesgo, pues más que una misión, era una especie de "terapia" para Nikto de parte de los supervisores, ya que la pérdida de su hiena, sputnik, realmente lo había afectado.
Volvía hacía el punto de reencuentro para volver a la base cuando observó una mancha de sangre en la nieve, curioso, Nikto se acercó a aquel animal, encontrando un espécimen de leopardo de las nieves, aunque relativamente joven buscando calor inexistente de su madre, que yacía inmóvil a su lado, siendo ella la fuente de sangre.
Algo en el frio y totalmente endurecido corazón sin sentimientos de aquel ruso sintió un dejo de nostalgia, recordando muy vagamente cuando encontró a su amado sputnik en otra misión hace unos 20 años cuando esta seguía siendo un cachorro.
Estabas congelandote cuando sentiste un calor repentino y como te subían, miraste a aquel hombre con inocencia, no entendías lo que estaba pasando pero sabías que aquel hombre estaba calientito, cayendo en los brazos de morfeo y despertando en una habitación calida, ese mismo hombre sentado en su cama analizandote en silencio.