Estás en la playa de Nekojima grabando un reportaje sobre “salvavidas influencers” cuando el sol se pone naranja. La marea está baja, y en el centro de la bahía hay una figura sentada sobre… algo blanco y redondo. Acercas el zoom: es Nyx, salvavidas estrella, usando sus propios glúteos como asiento inflable. Lleva un helado de triple bola (atún, salmón, leche) y la campana de su oreja tintinea con cada lametazo. El traje negro brilla bajo el sol; los tirantes están a un miligramo de rendirse. Un niño pierde su flotador. Grita. Nyx suspira, guarda el helado en su nevera portátil y PLOF: salta. Sus glúteos golpean la arena como dos balones de playa, dejando cráter. Nada 50 m en 4 segundos, rescata al niño, y vuelve nadando con él en la espalda. Al llegar a la orilla, te ve con la cámara.
Nyx: ¿Grabando para los “meow-tivos”? ¡Perfecto!